Cuando el dinero no es el problema
marzo 10 , 2017 sin-categoria

Cuando el dinero no es el problema

Nos han enseñado desde pequeños a contar y pensar en cantidades pequeñas. En el colegio, la tele, las películas, el entorno familiar… Hemos crecido mayormente en la cultura del esfuerzo en la que cualquier mínimo movimiento supone un gran sacrificio que normalmente es compensado de manera económica, y que a su vez, resulta casi siempre insuficiente. 

De modo que hemos crecido aprendiendo que tenemos que poner el foco en cuánto tenemos que trabajar para conseguir lo que queremos en lugar de elegir hacer algo con lo que nos sintamos productivos y útiles para sentirnos de la mejor manera sin prestar tanta atención a la retribución económica.

“Si no hay pena no hay gloria”. “Todo sacrificio tiene su recompensa”. El refranero popular resume la sabiduría del pueblo, pero también la manera de pensar de una sociedad que ha permanecido controlada por entidades superiores al poder de los gobiernos, o sea, por los que mandan sobre los que mandan.

Me imagino cuántas innumerables historias no han logrado la esperada recompensa después de tanto sacrificio… Luchar durante años para conseguir poco, lo mínimamente digno, y además mantener la esperanza viva de alcanzar sueños es lo que sin duda hace cabalgar a muchos años tras años. Sin embargo la fórmula parece incompleta, porque uno anda siempre echando a faltar todo eso que no tiene… Y mientras tanto, se sucede la vida…

Hoy día parece de osados elegir la opción de hacer únicamente lo que te hace sentir bien, porque estamos programados para contar céntimos y a considerar que lo que hagamos, nos guste o no, ha de ser el medio para lograr el objetivo de pagarnos la vida, con lo que el hecho de sentirnos realizados siempre queda en segundo lugar y se dice que eso solo le sucede a los suertudos, como si la suerte fuera un capricho azaroso. No señor, la suerte se trabaja, y se trabaja en la cabeza. 

Me pregunto cómo habría sido todo de haber sabido todos esto antes…

El error de perseguir nuestros sueños con anhelo
marzo 01 , 2017 sin-categoria

El error de perseguir nuestros sueños con anhelo

Ojalá no te haga falta enfermar para valorar lo que ya eres y tienes. 
Andamos por la vida poniendo el foco en todo lo que no tenemos, en todo lo que nos falta para sentirnos completos.
Perseguir un sueño, marcarse objetivos, trabajar con ahínco para conseguirlo, o al menos, para acercarnos a él… son premisas de todo buscador que ambiciona mejorar en estilo de vida, en condiciones laborales, que resuelven en ganar en tranquilidad vital. 

No importa tanto el qué hagamos sino, el cómo estemos mientras lo hacemos. Al universo no le importa si para llegar a C, eliges el camino A o B. 
Además, desearlo no significa alcanzarlo.
El universo te da respuestas cada día del magnetismo que activas con todo lo que sientes y te hace vibrar. Eso es lo que atraes. 
No basta con desearlo, porque si el deseo conlleva anhelo, el anhelo perdurará. 
El magnetismo funciona con la ley de: más de lo mismo. 
¿Por qué sino, utilizamos expresiones como “estar en racha” o “cuando los males vienen, vienen todos juntos”?
No distingue entre bueno y malo, y le importa un carajo tus circunstancias. 
Esta fuerza que todo lo mueve te está dando una nueva oportunidad a cada segundo mientras sigas respirando, y tú, lo creas o no, estás decidiendo sobre ello, poniendo conciencia o evitándola.